
Hoy en día, las empresas necesitan herramientas útiles para poder ahorrar tiempo y ser más ágiles. Entre ellas, los CRM y ERP destacan de forma notable. Ahora bien, aunque puedan parecer similares, no son lo mismo. Es decir, ambas sirven para mejorar la eficiencia y la rentabilidad, pero su enfoque es muy distinto.
Así, de forma general, podemos decir que mientras que el CRM ayuda a gestionar clientes y aumentar las ventas, el ERP permite optimizar los recursos y procesos internos.
¿Quieres saber más sobre las diferencias entre un CRM y un ERP? A continuación, comentaremos las más relevantes.
Diferencia básica entre CRM y ERP: ¿Cuál es?
Para empezar, la diferencia básica entre un CRM y un ERP está en su definición y significado:
- ERP (Enterprise Resource Planning). Esto en español significa Planificación de los Recursos Empresariales. Por lo tanto, nos referimos a una herramienta que gestiona diferentes áreas de la empresa. Todo con el objetivo de ser más eficiente.
- CRM (Customer Relationship Management). Su significado en español es Gestión de las Relaciones con los Clientes. Y en este caso estamos ante una herramienta que solo gestiona el proceso comercial. Por lo tanto, solo se centra en el área de ventas y marketing.
5 diferencias entre un CRM y ERP en funciones y usos
Si damos un paso más, las diferencias entre un CRM y un ERP se centran en sus funciones y usos. Es decir, en el tipo de información que manejan, los procesos que optimizan y las áreas que impactan.
Como veremos ahora, cada herramienta tiene su papel en la empresa. Tal es así que muchas utilizan el CRM y ERP de forma integrada. Con ello consiguen tener cubiertas todas las necesidades y una gestión más fluida.
Dicho esto, en los siguientes párrafos veremos las diferencias entre un CRM y un ERP de forma más detallada.
1) Enfoque operativo
En primer lugar, cabe señalar de forma más precisa que el enfoque de ambas herramientas es distinto.
Así, el ERP actúa como el cerebro organizativo de la empresa. Centraliza los procesos administrativos, contables, financieros y logísticos. Su misión es reducir los costes y garantizar que cada área trabaje de forma coordinada.
El CRM, por otro lado, se enfoca en el cliente. Su objetivo es mejorar la gestión comercial para aumentar los ingresos. Con ello, desde un CRM, los equipos pueden registrar cada interacción con el cliente, analizar oportunidades de negocio y planificar acciones para cerrar ventas o mejorar la fidelización.
2) Datos que gestionan
Otra diferencia entre un ERP y un CRM está en el tipo de información con la que trabajan cada uno. Por ejemplo, las herramientas ERP trabajan con datos internos: facturas, gastos, inventario, presupuestos, salarios o producción. Podemos decir que informa sobre la situación económica y operativa del negocio.
Por su parte, el CRM maneja datos externos como información de clientes, contactos, leads, historial de compras, tickets de soporte o campañas activas. Es la herramienta que permite conocer el comportamiento y las necesidades de los clientes.
3) Usuarios que los utilizan
Si seguimos hablando sobre cuáles son las diferencias entre un CRM y un ERP, nos encontramos con los usuarios que usan estas herramientas.
De este modo, el ERP está dirigido a los equipos de administración, finanzas, recursos humanos, operaciones o logística. Estos necesitan precisión contable, trazabilidad y control.
Y el CRM está más enfocado a los departamentos de ventas, marketing y atención al cliente. Son los que se encargan de las relaciones comerciales de la empresa.
4) Implementación y mantenimiento
Además de lo anterior, otra de las diferencias entre un ERP y un CRM es la complejidad de su implementación y mantenimiento.
Y es que un ERP necesita una integración más profunda de la empresa. Pensemos que afecta a casi todos los departamentos. Por lo tanto, el proceso es más complejo, necesita más tiempo, formación y mantenimiento continuo.
Por otro lado, la implementación del CRM es más rápida y flexible. Es más, casi siempre se pone en marcha en cuestión de días. Al estar enfocado solo en procesos comerciales, es más sencillo.
5) Impacto en la rentabilidad
Por último, si aún te preguntas qué diferencia hay entre un CRM y un ERP, debes saber que su impacto en la rentabilidad también es distinto.
En este sentido, el ERP reduce costes operativos. Y es que elimina tareas manuales, automatiza procesos, mejora la productividad y minimiza errores. Además, permite controlar los flujos financieros, prever necesidades de stock o evitar sobrecostes por mala planificación.
Por su parte, el CRM impulsa los ingresos. Todo gracias a que nos ayuda a identificar oportunidades de venta, mejorar la conversión y fidelizar clientes. Sin olvidar que también hace posible que las empresas puedan anticiparse a las necesidades del mercado, o personalizar ofertas.
Conclusión sobre la diferencia entre CRM y ERP
Ahora que sabes cuál es la diferencia entre un CRM y un ERP, es evidente que las empresas necesitan de ambos para ser más eficientes. Por ello, no está de más pensar en integrar ambas herramientas. Así toda la información fluye de manera natural.
Con ello, el departamento comercial sabe el estado de los pedidos y la facturación; el de contabilidad conoce las previsiones de ventas; y el de operaciones puede anticiparse a la demanda.
Sea como sea, contar con una consultoría de negocio para su implementación puede ser de gran ayuda. De este modo, además de aplicar las herramientas, sabrás cómo usarlas o manejarlas para el logro de los objetivos de tu empresa. Igualmente, puede ser útil para aprender a interpretar resultados.
Ponte en contacto con nosotros y te ayudamos a dar el paso.
