
Hay muchos casos en los que emprendedores y dueños de negocio tienen una gran idea de negocio, o un proyecto con potencial, pero les falta financiación. En estos casos, pueden recurrir a financiación tradicional, como lo son los bancos o a otro tipo más innovador; como lo es el crowdfunding.
En este sentido, hablamos de una forma de financiación colaborativa. ¿Has oído hablar alguna vez de ella? A continuación, explicaremos qué es, los tipos que existen y cómo funciona.
Crowdfunding: Definición y funcionamiento
En primer lugar, es importante aclarar qué es el crowdfunding para así entender por qué es tan popular entre emprendedores y empresas. Para ello, no solo veremos su significado o traducción, sino que ahondaremos en sus ventajas.
Igualmente, cabe señalar que el crowdfunding no es simplemente una forma de conseguir dinero. Detrás de cada campaña exitosa hay una comunidad, una historia potente y una propuesta de valor clara.
Es un modelo que no solo permite financiar ideas, sino también validar productos, generar visibilidad y crear una base sólida de seguidores desde el primer momento.
¿Qué es el Crowdfunding?
Entonces, ¿cuál es la definición de crowdfunding? Empecemos por su traducción: la palabra viene del inglés «crowd» que se traduce como multitud, y «funding» que significa financiación. Es decir, financiación por parte de la multitud o un grupo de personas.
En este sentido, se trata de una forma de financiación colectiva para apoyar un proyecto, empresa o causa. Esto se lleva a cabo en plataformas online especializadas.
Y su principal ventaja es que, a diferencia de la financiación tradicional o los bancos, el crowdfunding permite conectar directamente a los creadores de proyectos con sus posibles financiadores. Esto elimina intermediarios, reduce barreras y democratiza el acceso al capital.
¿Cómo funciona el Crowdfunding?
Ahora que sabemos qué es el crowdfunding, veamos cómo funciona. En resumen, podemos decir que la esencia es definir una meta económica, establecer un plazo para alcanzarla y crear una campaña para obtenerla. Veámoslo de manera más detallada:
- Creación del proyecto. El primer paso de todos corre a cargo del emprendedor o la empresa y se basa en presentar la idea a la plataforma de crowdfunding. Deberán explicar en qué consiste, cuánto dinero necesitan y para qué lo van a usar.
- Elección de recompensas. Luego, en función del tipo de crowdfunding, se ofrecen recompensas, participaciones o simplemente la posibilidad de colaborar de forma altruista. En el caso de las recompensas, pueden ser una muestra de lo que se quiere crear, por ejemplo, un producto.
- Lanzamiento de la campaña. Seguidamente, es momento de publicar la campaña en la plataforma. Y ahí estará durante un tiempo previamente determinado. Durante ese plazo, las personas interesadas pueden entrar y contribuir al proyecto, convirtiéndose en mecenas del mismo.
- Difusión y comunicación. Una parte esencial en todos los tipos de crowdfunding es difundir la campaña. Solo así se dará a conocer y se podrá lograr la meta económica que se ha marcado. La promoción se puede hacer a través de RRSS, newsletters o cualquier otro medio.
- Cierre y ejecución. Por último, si se alcanza el objetivo económico en el plazo fijado, se entrega la recompensa prometida y se ejecuta el proyecto. En muchos casos, si no se llega al objetivo, se devuelve el dinero a los participantes. Todo dependerá de las condiciones propuestas.
Tipos de Crowdfunding
Ahora bien, como ya hemos mencionado existen varios tipos de crowdfunding. Es importante conocerlos para elegir la opción más adecuada a la naturaleza del proyecto en cuestión.
En los siguientes párrafos los definiremos y explicaremos en qué casos conviene utilizar cada uno. De este modo, podrás identificar cuál se adapta mejor a tus objetivos, recursos y público objetivo.
De donación
De todos los tipos de crowdfunding, este es ideal para causas solidarias, humanitarias o sin ánimo de lucro. Su funcionamiento es sencillo: las personas donan dinero sin esperar nada a cambio, más allá de saber que están ayudando a una buena causa.
Así, por ejemplo, puede utilizarse para recaudar fondos para una operación médica, apoyar a una ONG o ayudar a víctimas de desastres naturales.
De recompensa
Si después de conocer la definición de crowdfunding, te preguntas cuál es el más utilizado, la respuesta es el crowdfunding de recompensa. Este modelo se basa en ofrecer una recompensa a cambio de una aportación económica al proyecto. Normalmente se establecen varias, en función de la cantidad aportada.
La recompensa puede ser un producto exclusivo, un descuento, una mención especial o acceso anticipado al servicio. Es una buena opción para validar un producto antes de fabricarlo y generar comunidad.
De préstamo
En este otro tipo de crowdfunding, también conocido como crowdlending, los participantes prestan dinero al creador del proyecto a cambio de un retorno financiero con intereses.
Es una alternativa a los préstamos bancarios, con condiciones más flexibles y accesibles para pequeñas empresas. Además, las ayuda a obtener financiación de forma rápida.
De inversión
El cuarto tipo de crowdfunding también es conocido como equity crowdfunding. Este permite a los financiadores convertirse en socios del proyecto. Es decir, aportan capital a cambio de participaciones o acciones de la empresa.
Suele ser el tipo que eligen las startups tecnológicas o empresas innovadoras que buscan inversión para comenzar. Aquí, los inversores pueden obtener beneficios si la empresa tiene éxito, pero también asumen el riesgo si no lo tiene.
Crowdfunding Inmobiliario
Por último, cerramos la lista de tipos de crowdfunding con el inmobiliario. Este se basa en invertir en proyectos como rehabilitación de viviendas, promociones o alquileres, sin necesidad de adquirir una propiedad completa.
Con esto, cualquier persona puede acceder al mercado inmobiliario. Además, puede hacerse con pequeñas cantidades de dinero, diversificando riesgos y compartiendo beneficios.
Conclusiones sobre el Crowdfunding
Como hemos visto, el crowdfunding es una forma de conseguir dinero para un proyecto más accesible que las tradicionales. Pero también es una herramienta que permite validar ideas, conectar con tu público y construir comunidad.
Por tanto, si tu proyecto se ajusta a alguno de los tipos que hemos descrito, puede ser una buena oportunidad considerar esta opción. Eso sí, no basta con tener una buena idea, sino que tendrás que planificar tu campaña y definir bien tus objetivos.
Aquí es, precisamente, donde un CFO externo podría ayudarte. Los CFO somos profesionales especializados en controlar la rentabilidad de cada proyecto y definir los términos financieros. Además, con una consultoría Business Intelligence podríamos ayudarte a automatizar tus informes financieros.
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