
En el ámbito empresarial es muy común oír hablar del Big Data y Business Intelligence. Tanto, que a veces, se piensa que son lo mismo, pero no es así. Lo cierto es que estamos ante dos tecnologías muy potentes, que aportan gran valor a las empresas, pero cada una con un valor distinto.
Y es que, por una lado, Big Data se encarga de capturar, procesar y gestionar grandes volúmenes de datos, de muy distinta naturaleza y a gran velocidad. Y, por otro, Business Intelligence de convertir esos datos ya organizados en información útil para tomar decisiones.
Ambos conceptos forman parte del mismo ecosistema, pero conviene conocer sus diferencias para tratarlas correctamente. A continuación, las comentamos.
Relación entre Big Data y Business Intelligence
Como decíamos, Big Data y Business Intelligence son tecnologías que forman parte de un mismo ecosistema. Se podría decir que funcionan como capas distintas de una misma arquitectura de datos.
Sin embargo, Big Data actúa en las fases iniciales del ciclo del dato.Y Business Intelligence entra cuando el dato ya está preparado para generar valor de negocio.
Para entenderlo mejor, una empresa recoge información de múltiples fuentes, como clientes, ventas, navegación web, redes sociales, sensores, ERP, CRM o campañas publicitarias.
Esta información suele ser de un volumen considerable. Y no siempre está ordenada para poder interpretarla y tomar decisiones en base a ella. Aquí es donde entra el Big Data.
Esta tecnología lo que hace es capturar, almacenar y procesar datos masivos, estructurados y no estructurados, sin perder velocidad ni calidad.
Una vez tratados, depurados y normalizados, estos datos alimentan los sistemas de Business Intelligence. Y ahí ya se convierten en informes, dashboards y métricas que permiten decidir. Dicho esto, son tecnologías clave por diferente motivos:
- Evitan pérdidas de información importante y la transforman en decisiones relevantes.
- Favorecen una visión más completa y realista del negocio. Es decir, nos cuentan qué ocurre, por qué y sus consecuencias.
- Permiten tomar decisiones prácticamente en tiempo real, no a tiempo pasado.
- Hacen posible el incorporar datos externos al análisis, algo cada vez más determinante.
- Y, juntas, mejoran la calidad de la información. Algo que luego se transforma en retorno positivo.
Gracias a todo ello, cada vez vemos más casos de éxito de Big Data y Business Intelligence. Ambas tecnologías están impactando de forma positiva en las organizaciones que las implementan.
Diferencia entre Big Data y Business Intelligence
Como veníamos diciendo, existen ciertas diferencias entre Big Data y Business Intelligence que debes conocer para utilizarlas correctamente.
Hablamos de diferencias en cómo funcionan, cómo almacenan la información, cómo se analizan los datos y qué perfiles profesionales intervienen en cada caso. En los siguientes párrafos, las describimos.
Funcionamiento
En primer lugar, cabe señalar que Big Data y Business Intelligence funcionan de manera distinta. Así, el Big Data está diseñado para gestionar grandes volúmenes de datos que llegan de forma continua y desde múltiples fuentes. Su foco está en la velocidad, la escalabilidad y la capacidad de procesar datos heterogéneos.
Business Intelligence trabaja con una lógica más estructurada. Parte de preguntas concretas del negocio; qué ha pasado este mes, qué producto es más rentable, dónde se están produciendo desviaciones respecto al presupuesto. Su función es dar respuestas claras, comprensibles y accionables a la dirección.
Almacenamiento de datos
Otra diferencia importante entre Big Data y Business Intelligence está en la forma en la que se almacenan los datos.
Por un lado, el Big Data utiliza sistemas pensados para almacenar grandes volúmenes de información sin necesidad de definir una estructura desde el inicio. Es decir, los datos pueden guardarse tal y como llegan y organizarse más adelante. Esto hace posible trabajar con datos de distinta naturaleza.
Por otro lado, el Business Intelligence trabaja sobre bases de datos estructuradas, con esquemas bien definidos y reglas claras. La información que llega a estos sistemas ya ha pasado por un proceso previo de limpieza, validación y normalización. Aquí el objetivo es garantizar consistencia y fiabilidad para el análisis.
Análisis de datos
Además de lo anterior, Big Data y Business Intelligence se diferencian en la forma en que se lleva a cabo el análisis de datos.
Por una parte, Big Data permite analizar grandes volúmenes de información para identificar patrones, correlaciones o comportamientos poco evidentes. Es habitual en proyectos donde se busca anticipar tendencias, detectar anomalías o entender mejor al cliente sin partir de hipótesis cerradas.
Por otra, Business Intelligence analiza datos históricos y actuales para evaluar el rendimiento, comparar periodos y apoyar la toma de decisiones estratégicas. Destaca por aportar claridad, visualización sencilla y la capacidad de convertir datos en conocimiento comprensible para perfiles no técnicos.
Perfiles profesionales
Por último, entre las diferencias de Big Data y Business Intelligence, es preciso comentar que trabajan con perfiles profesionales distintos.
Así, en Big Data vemos perfiles técnicos con formación en ingeniería, matemáticas, estadística o informática y que trabajan muy cerca del área tecnológica de la empresa.
Y en Business Intelligence, encontramos perfiles que están más orientados al negocio. Son profesionales que entienden los datos, pero también los objetivos de la empresa, sus procesos y sus indicadores clave. Trabajan habitualmente con dirección y con responsables de área.
Conclusiones sobre Big Data y Business Intelligence
Para terminar, aunque son dos tecnologías clave para las empresas, su implementación no es sencilla. Es más, lo ideal es hacerla de la mano de expertos que sepan cómo actuar en cada caso.
En este sentido, te recomendamos contar con una consultoría business intelligence o consultoría análisis de datos. Así podrás analizar el punto de partida de la empresa, definir objetivos claros y diseñar una arquitectura de datos alineada con la estrategia y el ritmo de crecimiento.
Recuerda: Big Data y Business Intelligence son palancas estratégicas que, bien utilizadas, permiten mejorar la toma de decisiones, anticiparse al mercado y ganar eficiencia operativa. Pero solo generan impacto cuando están integradas en la cultura de la empresa y orientadas a objetivos concretos.
Al final, lo importante es que cada paso que des tenga sentido para tu empresa. Y los expertos te ayudarán a que así sea.
